¿Por qué escoger al animal que representa al diablo? ¿Por qué de bronce? ¿Por qué escoger que fuera mirándola? A diferencia de tocar o besar por ejemplo ¿Porque sin ofrenda alguna, sin incienso, sin entrega de mirra, ni oro? ¿Por qué es necesario? es decir ¿Por qué es indispensable?
Yo nunca creí en Santa Claus, nunca nuca, hacía como que creía porque según yo mis Papás estaban jugando a que todos creíamos, y yo creía que se trataba de eso, ellos hacían como que creían y yo hacía lo mismo, creía que se trataba de esto eso, que todos jugábamos a que creíamos en Santa Claus, aunque todos sabíamos que era paja; como cuando se juega a policías y ladrones, yo sé perfectamente bien que el otro no es ladrón, sé que yo no soy ningún policía en pijamas, sé que el corredor de mi casa no es una calle oscura y que cuando le hago bang bang y el otro se cae no está muerto, solamente todos hacemos como que es así. Así creía yo que era todo el asunto de Santa Claus, solo que mas chivo porqué los regalos eran de a devéras (esto de a deverás lo usamos tanto en la realidad y hablando en serio y resulta que no es correcto gramaticalmente).
Siento que llenarnos el cuarto de juguetes en la noche de navidad era una de las cosas que mi Papá disfrutó hacer en su papel de Padre sobre esta tierra. A él se le murió su papá siendo todos ellos (mi papá y mis tíos) todavía niños, se quedaron sólo con Mamá Chela cuidándolos, quién tuvo que trabajar duro para hacerse cargo de tres bichitos y dos niñas; aparentemente lo hizo arrechamente y les hizo saber al hacerlo lo arrecho que era hacerlo. Por eso creo que mi Papá disfrutó esto de darnos regalos sobreabundantemente, porque la sobreabundancia fue un concepto inexistente en su niñez.
Yo creía que lo de Santa Claus era un juego para todos, hasta que un día alrededor de cuando tenía seis años una vecina que era como cuatro años mayor que yo, como de la misma edad de mis hermanas, me dijo –según ella para hacerme un mal porque estábamos peleando, de esa manera que pelean los niños diciéndose insultos como cara de sándwich de huevo con jalea y cosas así – que Santa Claus no existía, lo dijo con tanta solemnidad, tanto enojo y tanta seriedad que yo entendí que según ella había lanzado una bomba atómica. Y entonces lo supe, entendí que para mis papás Santa Claus era un asunto serio y que yo había estado engañándolos todo el tiempo haciéndoles creer que creía, entendí que se suponía que yo estuviera convencido de que toda esa insensatez de un señor obeso viajando por el mundo vestido de rojo en un solo día con renos voladores fuera cierto para mí; me sentí culpable de engañarlos así y apenado por ellos ¡Los pobrecitos!
No obstante, el remordimiento no duro mucho, de los seis a los diez años fingí que creía por conveniencia, no solo fingí en lo de Santa Claus, me volví todo un experto, fingí que no sabía donde escondían los réglalos en el closet de ellos, que no los había visto, que no sabía ya de antemano que eran cuando los abría, fingí el Ratón Perez, fingí inmenso dolor cuando mi hermanos me pagaban, me caía en cámara lenta llorando como herido de muerte delante de mis padres, la imitación que mi hermano hace de mi, cuando cuenta este hecho de nuestra infancia de cómo le hacía es realmente chistosa.
Hasta la fecha no sé si me creían todos esos dramas o sí hacían como que me creían. No sé si los engañaba con mis engaños o sí el engañado era yo creyendo que los engañaba. La verdad es que desarrollé un don, en el colegio hacíamos unas prácticas de teatro, de dramas, y a diferencia de las demás materias, en esa en particular era todo un éxito.
Jesús le dijo a Nicodemo: " Y cómo Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre, para que todo aquel que cree, tenga en El vida eterna."
Una cosa es "hacer como que sí" aquello que sé que no es para que se dé lo que yo quiero obtener a corto plazo, y morir un poco más, esto es el funcionamiento del sistema de mentira en que se basa el mundo desde la misma infancia.
Y otra, por un buen bendito día en el que con una enorme necesidad de alma acumulada, mire directamente a la Serpiente de Bronce que fue levantada, y desde entonces puedo desde la mentira hacer como sí la verdad y vivir.
¿Por qué escoger al animal que representa al diablo? ¿Por qué de bronce? ¿Por qué escoger que fuera mirándola? A diferencia de tocar o besar por ejemplo ¿Porque sin ofrenda alguna, sin incienso, sin entrega de mirra, ni oro? ¿Por qué es necesario? es decir ¿Por qué es indispensable?
Ninguna de estas preguntas se hicieron los hombres mordidos de muerte por serpientes ardientes en el desierto, retorciéndose del dolor, simplemente Moisés les dijo que miraran la Serpiente de bronce levantada, la vieron y vivieron.
Aunque responder estas preguntas no es necesario para ver, a algunas de estas les intentaremos dar respuesta el jueves.
Los esperamos.
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1 comentario:
Me ha dejado intrigada con esta entrada de su blog. Espero conocer las respuestas a estas preguntas uno de estos jueves...
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