sábado, 17 de abril de 2010

El Mundo Paralelo


Estamos todos en la cama, todos vemos la televisión en mi cuarto un sábado por la mañana, nadie se ha bañado, yo genero un ansia por una galleta o limonada, Gordin vaya a traerme una galleta. El niño que tiene las piernas encima de las mías no se inmuta, no mueve un musculo, ni pestañea, no parece que respira. Gordin, digo de manera más pausada, una galleta porfa. Continúa la conducta de cocodrilo agazapado en el rio. Grito, jalando la colcha que le cubre ¡Goooordin! Recupera de un solo tiron la colcha, se la pone encima, hace vos de ultratumba y dice, no puedoooo estoy en un mundo paralelo. Recupero la colcha, si, un mundo para lelos, apúrese bichito no se haga el loco.
No sé de donde saco mijo eso de los mundos paralelos, es una idea muy desgastada en cuentos de dizque ciencia ficción, a gente como Melitón o Waldo creo alguna vez haberles leído algo así, por eso me sorprendió que en el Dicovery Channel sacaran un documental hace poco del tema de mundos paralelos como algo serio, y que existiera un profesor de alguna universidad gringa que en realidad le dedique tiempo a investigar respecto de la existencia de mundos paralelos. Según este investigador de ascendencia taiwanesa o filipina existen dos tipos de mundos paralelos, los del primer tipo que no me acuerdo y los del segundo tipo que implican que existe un mundo para cada una de las posibilidades posibles, de tal forma que hay un mundo paralelo en el cual vivo yo mismo, pero el desarrollo de mi historia es distinto, porque tomé decisiones diferente, y para cada una de los posibles desarrollos de mi vivencia existe un mundo en el cual esa posibilidad se da, así que en su conjunto la totalidad de la realidad es completa e incluye la totalidad de las posibles existencias y la mía actual solamente es un pequeño fragmento de todas esas vivencias que en su totalidad estoy teniendo en prácticamente infinitos mundos paralelos.
Esta entrada trata sobre lo que se me ocurre pude ser uno de estas existencias desarrollándose en un mundo paralelo.
En este mundo no se descubrió la ropa, el ser humano si pecó y también sintió vergüenza después de comer el fruto prohibido, pero no se le ocurrió tejerse con hojas un taparrabo y Dios no lo cubrió después con pieles sino que los dejó chulones.
Por eso es que las personas jamás se miran de frente, nadie se le queda viendo a nadie, pues es una intromisión a la intimidad inexcusable, quedársele viendo a alguien de forma directa seria como que sí en nuestro mundo le quitáramos la camisa o la falda a alguien a la fuerza en plena calle o en la oficina, simplemente algo inconcebible.
La gente mira y plática de medio lado, percibe a los demás con la mira periférica tan solo, como que sí fuéramos todos pericos viendo de lado, solamente las parejas se miran de forma directa para aquello, de otra forma no, no nunca. A la mayoría de las personas no les conozco bien la cara, les conozco mucho mas la voz, tengo el sentido de sí son hombre o mujeres, si son corpulentos o no, tengo una idea de su color de pelo, pero no sé nada de sus detalles, las personas con las que trabajo a diario y con las que me reúno todos los días no les conozco el color de sus ojos, no sé qué forma tienen sus bocas o si tienen camanances o arrugas, jamás me atrevería a verlas de frente ni ellas a mí. En las reuniones todas las personas están viendo a lugares neutros, al especio de la pared entre los dos hombros de los que están enfrente, es mala educación dar la espada también acá, así que todos hemos desarrollada esa facultad de ver sin ver, con la mirada perdida en el infinito para los lugares públicos en los cuales por la aglomeración es imposible no estar en frente de alguien.
Yo decido quien es bonito y quien es feo, nunca se habla de esto, cada quien tiene su propio concepto respecto de la belleza de los demás y no lo cómprate con nadie, la belleza solo es un atributo de los lugares, de las cosas y de los animales, las personas no son bonitas ni feas.
Así era mi vivencia en este mundo paralelo hasta que conocí a Jesús. La muerte de Jesús en este mundo sucedió un poco distinto, sucedió que Jesús se confecciono una túnica, se la puso, una túnica blanca y miro de frente a los discípulos a las multitudes y a los Sacerdotes; entonces Jesús los miraba de frente y les describía como era cada uno de ellos, les decía que eran hermosos, pero también les decía a otros que eran horribles, nadie jamás había oído algo semejante respecto de sí mismo ni feo ni lindo, a los leprosos, a la Magadalena, a Lázaro a los que creían en él les describía como eran y ellos aunque todavía no se atavían a mirarse de frente los unos a los otros o a sí mismos, creían lo que Jesús les decía de sí; a los fariseos y a los escribas les decía que estaban espantosos pero ellos se negaban a siquiera trataban de entender que significa esto.
Cuando Jesús resucitó les entregó una túnica a sus discípulos y les dijo: toda potestad me ha sido dado por tanto id e investid de estas túnicas a los que haigas discípulos enseñándoles a mirar los unos a los otros directamente.
Yo ahora ando vestido y veo a la gente directamente, pero ellos no lo saben porque no pueden ver de frente, al menos no todos, hay otros con túnicas puestas, con algunos de ellos nos reunimos bastante seguido, nos miramos sin penas ni vergüenzas y podemos recrearnos del esplendor que tenemos, la pasamos alegre y casi siempre reímos mucho.

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