(Mal 2:17) Habéis hecho cansar á Jehová con vuestras palabras. Y diréis: ¿En qué le hemos cansado? Cuando decís: Cualquiera que mal hace agrada á Jehová, y en los tales toma contentamiento: de otra manera, ¿dónde está el Dios de juicio?
Salmo 69:30 Yo alabaré el Nombre de Dios con canción; lo ensalzaré con alabanza.
Y agradará al SEÑOR más que sacrificio de buey, o becerro que echa cuernos y pezuñas.
Lo verán los humildes, y se gozarán; buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón.
(Mal 1:8) Y cuando ofrecéis el animal ciego para sacrificar, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? Dijo el SEÑOR de los ejércitos.
Que aburridas son nuestras oraciones
Requisiciones del archivo general a la procuraduría general de la república.
Siempre las mismas palabras predecibles.
Al menos oramos, creemos.
Digámoslo abiertamente: Dios mío te vas a tener que conformar con esta mediocre alocución verborreica, porque ni modo, así que te la aguatas.
Si nos aburre a mostros mismo oírla y decirla ¿Porque creemos que le habría de agradar a Dios?
David al menos tenía unas proposiciones interesantes respecto de sus enemigos y organizaba coros enteros, cambiaba e innovaba las canciones continuamente y se chuloneba en la vía pública y saltaba y daba pena ajena verlo ¡todo un espectáculo!
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